Shackleton tenía (tiene) un sonido distintivo: el de la percusión picada, con extra de platillos y golpes triturados, con aire oriental, como sacada de tambores tradicionales de Anatolia, el Sinaí y las cuencas del Tigris y el Éufrates.
La conclusión es que el álbum, lejos de amilanarse ante el cambio de hábitat y su transplante en un sello techno –y “Three EPs” de techno tiene bastante, aunque sólo en la superfície, por el color gris metalizado y el tacto de hielo–, sale airoso gracias a que se produce el milagro: es el Shackleton de siempre con la semilla de las ideas que darán forma al Shackleton del futuro.
JB
http://depositfiles.com/files/vqzy0q6r5
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Shackleton. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Shackleton. Mostrar tots els missatges
23 de des. 2009
Subscriure's a:
Missatges (Atom)